Verdades y mitos sobre la música

El consumo de sustancias como el cannabis que es cultivado con propagador pure factory, no es una acción específica de las actuales sociedades, sino que estas vienen de la mano con el ser humano durante prácticamente los inicios de nuestra existencia, formando de esta manera parte de casi todas las culturas.

Ello sin especificar si su uso es con fines recreacionales, ceremoniales o militares, lo cierto es que su consumo se ha convertido en un tema que desde siempre ha generado grandes debates, siendo su presencia e influencia en nuestra cultura algo innegable.

Como todo arte, la música no ha estado distante de esto, pues en innumerables casos se ha visto relacionada estrechamente con la experimentación y la masificación de determinadas sustancias dentro de la cultura popular.

Tomando en consideración que la corriente que se vinculó más fuertemente con la música y la experimentación de las sustancias fue el movimiento hippie y la contracultura de los años ‘60, se conoce que ya en 1830 el compositor Hector Berlioz había tocado el cielo a través de su Sinfonía Fantástica, donde relata el viaje y las ensoñaciones de un fumador de opio.

Es innegable que durante el siglo XX la relación que surgió de la música y las drogas llegó a ser muy turbulenta, y ello debido a que su desarrollo sucedió a la par de la creación de las nuevas sustancias y los profundos cambios legales y culturales que se generaron por la instauración de leyes y propagandas prohibicionistas a nivel mundial.

En la actualidad, el debate público relacionado con las drogas se encuentra delimitado por dos bandos opuestos y extremos: inicialmente por la mirada prohibicionista que se ocupa de “satanizar” a las drogas y a sus usuarios.

Y por otro lado, se encuentra la postura liberal y quizás romántica, con la que se promueve el derecho individual a decidir qué consumir y qué no. Naturalmente, el problema recae en la radicalización de estas dos posiciones y en su argumentación partiendo de mitos, más no, desde la evidencia.

Ahora tomemos las consideraciones de la ciencia con respecto a los efectos de drogas como la marihuana en la música

De acuerdo a los estudios e investigaciones, la marihuana suele ayudar a disfrutar de mejor manera la música debido a su efecto en la recepción de dopamina, este es el neurotransmisor que se asocia con las recompensas y a ciertas formas de placer.

Dicha sensación placentera y de estar relajado, junto a una pérdida de la noción del tiempo, conducen al músico a hacia un mayor goce del “aquí y el ahora”, haciendo de la música una experiencia más corporal que auditiva.

Cuando se encuentran maximizadas las sensaciones placenteras y esto incluye la creatividad, la comida y el sexo, la sensación de un músico al tocar o al componer se convierte en algo más satisfactorio, debido a que cree que la marihuana lo hace más creativo. Aunque en términos estrictos, la marihuana no tiene ningún efecto demostrado en la creatividad.

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